hasta un pronto bienaventurado


Gracias por devolverme la sensación de niñez, de hacerme sentir subordinado frente a tu presencia corta; por haberme dado momentos que pensé que no llegarían nunca y por probar lo que es verdaderamente tenerte y poderte perder simultáneamente.

Hace mucho que no lloraba como un hidrante liberado, como un crio que de verdad le dolía la ausencia aun estando el otro a muchas horas de partir.

Y es que espero como todos los dejados, volver a verte pronto aunque nuestras bocas callen lo que nuestros corazones sienten.

Y es que espero como todos los dejados a la deriva en estas tierras australes, volver a encontrarnos luego, tomarnos un café después de  abrazarnos y noches de rones, dándole una lección a los incrédulos y  a la muerte una  excusa mas para hacer una pausa y dejarnos la vida a nuestro antojo.

Gracias eternas 

a mi tal palo


- Padre usted perdió cuando ella se fue
- Yo no perdí, yo solo gane todo cuando quedaste tu.
- ...


no hay nada, nada! como tomarse un ron en un país tan lejano al suyo, con una canción que le gusta tanto al padre y al hijo y brindar por los dos estando juntos.


te amo padre mio 
te amo parte de mi alma

Muerte Inc.


Yo creo que la revolución es buena y tan necesaria como un inodoro tiene la válvula de descarga; así lo han demostrado fenómenos que han producido cambios BUENOS como los movimientos sociales en Medio Oriente, Los Indignados o los mismos estudiantiles en Chile o hasta en Colombia. Pero una cosa es ver y apoyar a la revolución tangible, con gritos y propuestas calmas en pro de una causa que logra metas concretas; y otra, apoyar agrupaciones en que dicha palabra solo sea la base de una organización que olvido por que luchaba en sus inicios, convirtiéndose solamente en una empresa narco asesina que solo le importa tener el poder a cambio de sangre, coca y bala.
En una parca con tarifa pre-pagada y sectorial,
En la principal razón de la selección no natural (biológicamente hablando) que ha logrado conquistar el mercado de ataúdes y crematorios en las regiones,
En el mayor motivo de viudas,  huérfanos y cojos desde aproximadamente 60 años,
Y claro, el principal aglutinador de juventudes ciegas, un poco más que usted y yo, que en vez de leer esto u otra pérdida de tiempo en otro lado, están con miedo recorriendo los montes y las angustias, pensando en si todo vale la pena por esos 2000 pesos y esa agua e’ panela, tan lejos de Lenin como de esa chica o chico que siempre les gusto.

Sé que es una contradicción impropia, y más de mí que cuido de la vida hasta en su más mínima expresión, pero a veces desearía poder acceder a tal famoso botón rojo y terminar con todos los hijos de puta.

(Entrada escrita en repudio a lo sucedido en Colombia cada día por grupos insurgentes en nombre de una revolución que tal vez existió)

sobre llegadas (d)es(es)peradas


No sé en qué tanto gastaremos el tiempo que la vida nos está regalando nuevamente, si las palabras saldrán forzadas, serenas o simplemente un trago bastará para que pasen los días más rápido sin tanta preocupación mutua. 

La verdad me asusta el hecho de que llegues nuevamente y de forma tan anunciada, tan realista y prematura como un sujeto con cáncer debe esperar a la muerte, tan ansiolíticamente como un niño espera el regreso del circo después de la temporada de lluvias.

Sé que por fin empezaremos a conocernos después de 28 años de no hacerlo, que empezaremos a ser lo que nunca fuimos por estas calles que he ido engalanando para tu arribo,  haciendo nuevos recuerdos que tal vez serán los mejores de nuestra memoria, tal vez por fin empezando a aprovecharnos, sacándonos partido mutuamente, mientras nos dure este pequeño atisbo de existencia.

Honoris causa

La verdad que no se cómo sobreviviste a la dura vida del campo, podría ser porque heredaste de mas ese espíritu que te dejo la vieja Isabel; por eso debe ser que seas la mezcla irónica de dureza  y nobleza, de existir encorazado mientras dices sin palabras cuanto quieres o que simplemente puedas vivir desprendido del mundo con tal de que los tuyos se encuentren bien.

Porque fuiste, eres y seguirás siendo padre y madre, porque siempre serás mi orgullo y mi ejemplo, porque un día como hoy llegaste al mundo para demostrar y enseñarme que se puede todo, porque hoy te celebro a la distancia y te digo como luego te enseñe a hacerlo, que te quiero con el alma mi querido viejo.

hasta que la realidad los separe

Es obvio que si Romeo y Julieta hubieran sobrevivido, ya se habrían hastiado por lo menos una vez del otro. Romeo hubiera entrado en pánico por las pataletas y caprichos de ella en días de pago, Julieta ya sabría de la indiferencia de los domingos gracias a los deportes y a los “amigotes” por parte de él y ambos por supuesto, conocerían de antemano a lo que se enfrentarían cuando sus orgullos reales chocasen por saber quien tiene la razón por alguna pendejada.
Y es que el amor de novela solo dura un instante, un parpadeo, un minuto donde como juguete nuevo no vez mas allá del estrene, luego, viene una serie de pruebas que solo te nublan la mente para saber si es real, ilusión o si sales huyendo cobardemente por la puerta de atrás, si en realidad eres capaz de soportar lo malo por todo lo bueno o si es mejor llegar rápidamente a la ultima pagina y empezar a tener en mente como comenzar una nueva historia con una posible Rosaline.

Es posible si estos dos personajes hubieran continuado, Julieta algo rechoncha imaginaría cual sería su vida si se hubiera casado con el famoso caballero que su madre tanto le recomendó, tal vez no estaría cargando y alimentando a sus 8 retoños mientras hace aseo general sin la ayuda de su Romeo que prematuramente dejo su cabello y su galantería años atrás. El, posiblemente imaginaria cada noche cuando era el galán de galanes y todas suspiraban por un beso suyo, cuando una simple frase bien armada bastaba para sonrojar y tener feliz a su ya no tan amada mujer, cuando todo era más fácil y solo bastaba una ilusión para ser feliz.

Tal vez los dos murieran de viejos, añorando lo que fue su vida muchos años atrás, cuando eran capaces de morir por el prójimo, cuando eran capaces de dejar atrás su sangre y anexos para estar juntos, cuando por ese amor fugaz de novela shakespierana que los abandono hace mucho, tomaron la decisión prematura de amarse, hasta que la realidad los fue separando y empezaron a ser ellos mismos.

a un minuto de renunciar


Si dejo de escribir el mundo no se va a acabar, los pocos que me leen encontraran otra actividad más o menos lúdica por hacer y tal vez mi colon podría soportar la acumulación de sentimientos indigestos por lo menos dos años antes de exteriorizarlos en un cáncer. Tal vez encuentre otra forma de (re)enamorarte, de pronto aprendiendo la danza de cortejo del pájaro azul que salió en Natgeo, cocinándote esas alitas “a las no se qué” que tanto te gustan o tan solo recordando tender la cama o lavando los platos de vez en cuando.

Si dejo de divagar puede que a la muerte la tenga más de cerca, dejando de tener excusas para no llevarme prematuramente y mi ansiedad tal vez podría nuevamente acomodarse en mi hombro, mandando a la mierda toda la plata que gaste de más para disiparla; pero no nos digamos mentiras, la vida seguiría siendo la misma, usted tanto como yo seguiremos jodidos y radiantes en este mundo que gira y muere, gastando el tiempo que no tenemos en etiquetar amigos que nunca vemos en facebook y la plata que no tenemos en cosas que no necesitamos; seguiremos siendo los mismos no cabe duda, solo que yo más que usted, me sentiré un poco mas castrado cuando en vez de contarle lo que siento, me ponga a leer lo que otro “Huebon” peor que yo me quiera decir.

In-mortal

Como que me quede sentado en la pausa, en el sitio mismo donde el silencio se convierte en la nada, en donde la vida en su majestuoso hecho de ser, no es nada más que una invitación a estar del otro lado, en donde me pregunto y me respondo de mil maneras ¿Qué hubiera sido si…?
La bulla de la calle se ha convertido en murmullo, en ecos minúsculos que pasan inadvertidos, Buda y sus enseñanzas se han visto reducidos a minúsculos ladridos de perro y de pronto podría cambiar las 30 terapias de respiración  y yoga que gane por un simple trago de algo…
No crean que este escrito es uno de esos con sabor suicida, es solo que por hoy y solo por hoy (espero), olvidé el cómo se sigue en este juego absurdo de existir. 

sobre mi madre


Como que siempre uno se pregunta hasta donde es capaz de llegar por el otro, obvio, asumiendo como el otro, a la persona por la cual derrochas más que simpatía y un amor que se te sale hasta por las tripas. Un claro ejemplo de ello, es que mucho antes de conocer a Jesús o al menos todo lo que se dice de él; yo ya sabía quien había dado con pruebas reales hasta la vida y conocía de antemano lo que significaba el real sacrificio que implica anteponer la existencia por ese tipo de sentimientos.

Quiero dejar claro que no es el caricaturizado Che, ni mucho menos el joven baleado en la clásica escena de Platoon; de hecho, fue nadie más que Gloria mi madre; a la cual le estoy eternamente agradecido y por la cual hasta ahora espero no hacerla arrepentir de tan generoso intercambio.

La verdad es que pocas veces hablo de esto, es más, hasta lo evado; pero hoy amanecí pensando en ella, en su paradero, si reencarno en una vaca como lo pensaba de niño, en si es parte del infinito cosmos o si ya no queda partícula alguna a diferencia de lo estipulado por Einstein.  

Sé que mañana seguiré guardando toda esa gratitud en mi páncreas para no generar falsas lastimas,  preguntándome como casi siempre si seré capaz de hacer lo mismo que ella en mi momento y esperando a hablar de lo que nos paso solo hasta que salga nuevamente esta charla frente a terceros y me sea imposible desaparecer o presionar el botón de eject.

sobre las confiadas y otros cuentos


La seguridad que imparto, parece que es tan fuerte como la economía de Grecia, como la credibilidad de mi selección o las palabras de una tal Barack; mis acciones y actitudes demuestran lo que representa en la vida real un billete de Monopolio, un salario mínimo legal o un billón de Sucres Ecuatorianos.

Lo digo porque cada vez que maximizas algo mínimo o ves alguna alucinación que nadie ve; todo mi progreso se ve reducido a cero, transformándose de pronto en una nueva película con un guion bajo tu pluma de furia, en donde yo, claro, soy una especie de maquiavélico bipolar que puede hablar en doble léxico en las redes sociales sin ningún tipo de pudor y hasta dónde puedo amar seguramente (en tu cabeza) a tres bandas.

Estimados, nunca crean cuando una mujer dice que no es celosa, la verdad, esa afirmación es tan cierta como el fin del mundo en el 2012, la recuperación de la bolsa internacional a corto plazo y la salvación del planeta reciclando bolsitas o poniendo de moda el estreñimiento.

Sobreviví a un Apocalipsis

En esta semana que ha durado más o menos 10 días, en donde  he dado hasta lo que no tengo y mi tratamiento para lograr un colon menos deplorable se ha ido irónicamente a “la mierda”; me ha hecho dar cuenta de una cosa relevante y otras dos irrelevantes pero ciertas.
La primera, es que aun resisto los famosos trasnoches previos a la entrega de un proyecto sin perder mi correcta cordura de cabra y que el café, en cierta medida aun ayuda a enfocar el mínimo de energía que queda para finiquitar cualquier tarea (puede ir desde terminar un resumen ejecutivo, sonarse los mocos, hasta prepararse un té a media luz sin saber el paradero del endulzante).
La segunda, que debo volver al especialista para  reiniciar el tratamiento de rejuvenecimiento intestinal, envejecido prematuramente por las altas tensiones, estrés y sufrimientos frente a minúsculos y mayúsculos problemas laborales así como del alma.
Y la tercera y no menos importante, que gastamos más de la mitad de la vida encerrados en cuatro paredes llenas de cables y teclados, haciéndonos ciegos adrede, respirando el aire a veces denso de otros,  malgastando nuestras falanges y articulaciones, todo para poder pagar una renta, una crema de maní Calvé o simplemente una felicidad a plazos.
Disculpen si la presente entrada no es de su agrado y se siente sin ningún tipo de edición ni pulimiento, pero la verdad, es que esta misma, está escrita en piloto automático por un simio entrenado.


sobre idiotas inmortales


Miro con cierta antipatía al joven que fui, a esa persona que desbordaba nostalgias, bohemias y depresiones por los huesos, los pizarrones y el asfalto que pisaba.  Que escribía con cierto grado de patética pena cada acontecimiento que nunca fue para mayores, del que sufrió sin sufrimiento, adrede, contra natura, lamentando su existir por cuestiones de desamor y pena auto infringida.

Es verdad que los años nos dan cierta claridad de la realidad y criterio de lo pendejos y ciegos que fuimos al ahogarnos en charcos y por renacuajos de paso, pero a decir verdad, aunque hubiera podido ver desde el principio, debo reconocer que me gustaba caminar a tientas, mutilando a mi colon y sembrando fantasmas en mi cabeza que lograban escribir más de un verso a la madrugada.

Exorcicé con cierto alivio al idiota que fui, a ese que murió de pronto en el optimismo bienaventurado, a ese que dejo de ser peso para mi ansiedad y mi sistema digestivo, a ese que agradablemente expectore a tiempo por mis poros antes de la demencia. A ese que lamentablemente reencarno en mi hermana menor, hasta nuevo aviso.

sobre Zares, olvidos y paradas de autos


Así como nunca ganaré la lotería ni me curaré de mi compulsividad, así como Kosovo quedó sin su venganza y los Romanov sin un mísero descendiente para empeñar todos sus famosos huevos, también de alguna forma menos trascendente pero sinónima, como mi postergado acto de excomulgación frente a la iglesia o mis fallidos puntapiés en las gónadas a más de un amigo para que se despabile y empiece a vivir; debo decir que esa sensación de no haber tenido o tener, esa impresión de falta o falencia, se me ha agudizado por estos días, sobre todo cuando cruzo por el “STOP”  de mi esquina y me recuerda tu querida figura escuálida.

Y es que puedo decir que tengo la misma sensación del Zar de Rusia cuando mis manos quedaron sin tocarte, al igual que mi tacto sin percibir los causes que se crean cuando sonríes; quede sin saber de qué color es la parte de piel que no alcanzan a ver mis ojos y por supuesto del sabor de tu compañía en la real soledad de mi estado natural. 

Es verdad sobre la facilidad de poder patear a un cura para ganar mi "libertad escrita" de credo, pero al contrario de Kosovo que aun puede encontrar y torturar a los que la desangraron, yo, ya no tengo ninguna posibilidad de generar al menos una esperanza para fusilar esa indiferencia que me regalaste y poder luego morir dignamente.

aprendamos de los ratones


Siempre he pensado que son más inteligentes los ratones de laboratorio, que después de un acertado error, aprenden a no electrocutarse por tomar lo que creen suyo. Nosotros por el contrario, nos reímos cuando vemos a las polillas entorpecidas chocar una y otra vez contra la ventana o quemarse por completo con una vela, sin darnos cuenta por supuesto, que nosotros hacemos lo mismo una y otra vez pero con nuestros errores y fallidas decisiones.

Nos sorprendemos de lo sorpresiva que es la muerte y se nos erizan los pelos de la nuca cuando se lleva a alguien de forma prematura y sin previo aviso; sin embargo, humanamente claudicamos en nuestro asombro y posible aprendizaje, cuando después de todo y pese a todo, luego del miedo esfumado que calaba nuestros huesos, prendemos como si nada un cigarro de excesos  y abrimos nuevamente una botella de bohemia, volvemos a perdernos en la ridiculez de la rutina y a creernos como siempre inmortales.

Creo que es hora de un cambio, creo que es hora por fin, de empezar a aprender de los ratones.

balada para un recuerdo


Tantas cosas se quedaron sin decir desde el momento en que partiste de forma inesperada, no suelo recurrir a mi estado depresivo desde el Cipramil, pero me has hecho fatigar el alma mientras miro por la ventana la nieve que tanto quisiste ver; reconozco que a pesar de este momento incomodo tengo la doble posibilidad de encontrar una solución que de alguna forma carcoma la pena que se va congelando con el frio.

La primera responde al instinto primario de buscar una botella de vodka y fulminarla sin ningún tipo de rebaja, la segunda y sin ningún atisbo de esperanza por supuesto, el de salir a buscarte por estas calles albinas que se quedaron sin tus pasos, aunque no te encuentre.

memorias de un can en retiro


Sin mucho orgullo disponible en mis bolsillos para estos casos, solo me resta presentar disculpas a todas las ilusiones y amores que fueron pisoteados, dejados a su suerte o dados completamente de baja; ya haya sido por hacer mal uso del ADN, la picardía o de la coquetería gramatical cuando mi soledad no compatibilizaba bien con mi cordura.

Es verdad que en la poca vida recorrida y más explícitamente en la última década recordada, no fue la monogamia una de mis mejores virtudes; el ilusionar a ciegas y cautas fue el mejor deporte a practicar cuando era una mejor opción que prestarle atención a mi cerebro que se iba resquebrajando de a pocos. No obstante, aunque ese camino de inconstancias pario varias historias con versos y  estrofas para hacerlas más creíbles, muchas de esas letras bonitas nacieron con un rastro de heridas tristes con nombres propios como Zutana y Mengana.

Sin muchas razones disponibles en mi nochero, solo me queda agradecer por esas historias que tuvieron mejor final en el papel, y decirles que para su salud mental y alivio personal, así como yo, también hubo gatas que me hicieron deglutir literalmente su boñiga.

me aburrí del fútbol

El futbol al igual que las relaciones  personales, son tan inconstantes y variables que no me sorprende para nada que mañana estemos en un mundial a pesar de ser pésimos y no haber metido un solo gol en primera ronda o por ejemplo que mi amigo que recién se acaba de casar con una rubia hermosa, salte de la noche a la mañana al mercado homosexual y se enamore de su mejor amigo con el que vivía tiempo atrás en Londres.

Es que si algo me ha demostrado el Mundial, la Copa América y la vida, es que soy excelente para irle permanentemente al peor de cada partido, nunca atinarle a los equipos semifinalistas y a que de un 80% de los amoríos de mis amigos, a pesar de que duran hasta los tiempos suplementarios, siempre terminan siendo eliminados en segunda fase.

Creo que de ahora en adelante debería optar por mirar mejor el chessboxing y esperar a que termine para levantar la banderita.

sobre el efecto Lunes y otras mierdas

Aunque es fácil tomar un tema sacado del diario y empezar a divagar sobre temas varios, la verdad es que hoy no tengo gana alguna de hablar mierda sobre algún tema necesariamente concreto; podría hablar sobre el exceso de tentaciones cuando uno decide irse por el camino de la "putigamia", del ataque de ira que tenemos todos los nacionales por nuestro DT que no hace mas que aumentar odios y tallas de su panza, de que ojala Anonymous cumpla con la amenaza de cerrar facebook y no nos deje esa responsabilidad a nuestra voluntad de puta que todos tenemos frente a las redes sociales, o por ejemplo y siendo más existencialista y narcisista, de que cada día aunque los años van pesándome de a poco y la felicidad ahora se me marca de mas en mi rostro, me siento por fin contento de ser yo mismo.

Estoy a la espera de mi almuerzo, justo en frente al computador de mi oficina, creo que soy el ultimo en almorzar por el retraso del delivery, he visto 10 veces mi perfil por si alguien me comparte una exclusiva y he leído las mismas noticias una y otra vez en el diario desde la mañana. La verdad es que hoy me siento tan vacio como este escrito, tan nada como la forma en que nada dice lo que quiero no decir; grita el grillo que aun no sé dónde se esconde, ojala pudiera hacer lo mismo que dicho insecto ortóptero: gritar tal vez de mas para que alguien me encuentre y me saque de este desasosiego de lunes.

Creo que mañana cerrare facebook (nuevamente), y esperare por algo bueno para leer en vez de tener algo malo que escribir.

sobre pixeles y recuerdos subvalorados

Hoy quiero ser un poco menos trascendental y solo mencionar que frente a la invasión óptica y de consumo de Blackberries y  Smartphones en el mundo y las redes sociales; antes de tomar "fotos" al por mayor con una calidad lamentable de este tipo de celulares y de momentos sin relevancia, prefiero mil veces hacerlo con una kodak elemental de 10 mil pesos, para guardar por lo menos los recuerdos que valgan  la pena con una calidad razonable en un millon colores.

He dicho.

La Diva_

Desde que empecé a escucharte de algún modo sabía que no morirías de vieja, luego lo ratificaron tus letras y ese comportamiento errático y extremista que nos presentaron los medios.

No sé si ser encontrada sola, a tu deriva y tiesa con algún tiempo de mas, sea muestra de lo que querías dejar como imagen fiel a tu personalidad o más bien fue una sorpresa farmacológica que se te salió esta vez y como a muchos de las manos.

Debo decir que tú persona nunca pudo alcázar el nivel musical con la que lograbas esconder el monstruo que había detrás; solo fuiste tu música y con eso basta para ser inmortal; tuviste una vida mayormente patética con una muerte casi de la misma índole, solo que tu, a diferencia de las 93 víctimas de Oslo, siempre tuviste la opción de la tecla “Escape”.

recordatorio en horas laborales

Arribas de pronto revoloteando cuando menos debes a mi cabeza, retumbas y lanzas a tu antojo las cosas instaladas, las nuevas butacas, los libros, la cocina y los nuevos recuerdos; de alguna manera te das el modo de instalarte donde te vea fijamente, donde para mí nunca deberías haber estado y donde de alguna manera todos sepan que estas ahí.

Llegas como ese recuerdo que tiene muchas caras, tantas pieles y cuerpos diferentes; como ese que tiene muchos nombres, sonrisas y tantos llantos como despedidas prematuras; te acomodas bien en mi oficina (que es donde mayormente paso el día) y me recuerdas irónica y dulcemente al oído mientras ordeno todo nuevamente, de que ahora soy solo de una persona y no de todas ustedes.

Cansancio_Nº1

Hoy… más bien desde hace algún tiempo, ando cansado de muchas cosas, por ejemplo de todas las injusticias clichés, de las personas que uno cree que son peores que uno y trata de corregirlas, de las que se pasaron por alto a la hora de saludarles o regalarles un escupitajo, de las situaciones incomodas, de las aglomeraciones en los elevadores así como de los silencios absurdos que generan ambas situaciones.

Ando cansado de las cosas visibles y obvias como de igual manera de las que nos esconden y hay que deducirlas con malicia, de pisar siempre las colillas prendidas que alguien deja en las aceras sin compasión por mi compulsividad y de que a veces o muchas veces los amigos solo sirvan de nombre o contabilidad para decir que uno no está solo para jugar un partido de fútbol.

Puede ser que esta fatiga solo sea transitoria y que no sea por el apuro del tiempo o del afán de la vejez; por mi parte espero sentarme por fin en un lugar tranquilo después del laburo y esperar a nada más que lo inesperado llegue, dejar el cansancio en mis bolsillos y hacer tiempo para que todo siga igual o mejor que el ayer.

Ironías de un hombre común

De pronto paré un instante y por primera vez entré a detallar cada minúsculo detalle que sumados te hacen la mujer más hermosa; de pronto y en medio de la música que retumbaba en mis tímpanos oxidados y acostumbrados solo al rock ochentero y algo de Vivaldi por estas fechas, me di cuenta de lo mucho que resplandeces entre la multitud y entre las opacas féminas que te rodean, de pronto logre entender lo irónica que a veces la vida es, y de cómo los suertudos siempre o casi siempre suelen ser los que el plural dan siempre por perdidos.

No sé por qué una mujer del semblante de un galgo español, de la fragilidad de la porcelana y la dureza de una esfera de demolición; de esas que paran el trafico y levantan aplausos cuando abren las multitudes, de aquellas que logran mesclar la ternura con una sexualidad explosiva, de esas que atrapan con un sentido del humor inaudito y sorprenden cada día con un optimismo nuevo, pueda sentarse una de ellas hoy a mi lado y decirme que me ama. 

Puesta en_escena

Cuando alguien muere te recuerda que no eres más que un suspiro o simple pestañeo en toda esta gran obra de teatro que llaman vida; yo por lo menos aun no se cual es mi papel y en qué momento entraré o saldré de escena; por lo pronto me acostumbro a disfrutar hasta de este aire con excesos de CO2, dormir plácidamente con el cantar de los buses que rebuznan por mi ventana y a tratar de ignorar esa loca locura que a veces se me asoma y me ínsita a claudicar.

Hoy me han dicho que va a llover y que debido a las protestas populares que andan por estos días no habrá servicio de buses nocturnos; así que es posible que gracias al invierno nos frotemos más de lo habitual y terminemos haciendo el amor como un par de desesperados sin cariño, luego antes de dormir placenteramente por primera vez en Santiago, podríamos sentarnos a pensar por un momento en que tal vez no sea necesario esperar por el papel principal para ser felices y nos regalemos al final, más que una sonrisa antes del beso de buenas noches.  

Réquiem

Tu noticia me llego como un electroshock a la medula, mientras una serie de sentimientos que nunca creí sentir por ti empezaron a revolotear por mi panza. Me cuesta decir que me encuentro taciturno, lelo y con la leve impresión de que hoy, algo se me ha quebrado en mis adentros y que otras se han ido contigo.

Nunca saldrá tu deceso en primera plana, ni mucho menos en directo por cadena nacional, pero las lágrimas que desprende tu partida son más sinceras que las derramadas por muchos próceres y figurines. No sé donde te encuentres ahora, la verdad ni el más expedito Gurú o farsante charlatán lo sabe; pero si es fácil decir que dejaste esta tarde tú cuerpo y todo lo que hiciste con nosotros, excepto claro, lo que siempre fuiste cuando estabas aquí.

Que puta mierda para el alma es darse cuenta que verdaderamente uno nunca hace, dice o siente por algunas personas cercanas y que peor malnacido y desgraciado dolor es cuando ya es demasiado tarde para intentarlo......

No voy a escribir aquí que fuiste el mejor papá, tío y amigo del mundo; eso le corresponderá a cada cual de los tuyos justificarlo; a mí solo me queda darte solamente un hasta pronto mi buen compañero y regalarte un A tu salud por tu prematura muerte mi estimado Milton. 

Carta abierta hacia las lombrices

Aun no entiendo la dosis mínima de envidia que he empezado a sentir hacia mí; en verdad me cuesta entender el por qué, ya que lo único que he logrado en la vida es sobrevivir por mi mismo en el exilio y lograr por fin después de casi 14 años de historias agridulces y de vicisitudes pausadas, dormir cada noche con el amor de mi vida.

En la universidad fui bueno, igual que en la maestría, pero mi buena dosis de silencio con la que nací, no dejo nunca que brillara, aunque la verdad debo sincerarme y decir que esas cosas se las he dejado siempre a los fantoches. Mi trabajo es muy bueno y me encanta hacer lo que hago, pero debo aclarar que no me sobra la plata, no tengo auto (aunque si tuviera nunca compraría uno), tengo alguna que otra media rota como tuercas en mi cabeza y la verdad, como muchos al epilogo de cada mes empiezo a hacer trucos para lograr subsistir; pero eso sí, es importante e irreductible decir que siempre hay para compartir un buen vino y una rica charla sobre la nada cualquier día u hora de la vida.

No tengo para emprender un viaje al sur como hemos querido ni mucho menos para emprender una empresa. No tengo reloj y es urgente algo más para el invierno si quiero sobrevivirlo. Pero todo no puede ser críticamente escrito en dramático, debo decir que tengo toda la paz para conmigo, tranquilidad y gratitud por lo obtenido y mucha paciencia por todo lo que añoro, de pronto puede ser todo lo impalpable y subjetivo del mundo, pero puede ser tal vez lo único importante en este planeta superfluo y lleno de materialistas que se retuercen como lombrices en ascuas por todo y por la nada.

A tu querida presencia

Hace mucho que pasaste de moda, o al menos yo lo creo así; hace mucho que me di cuenta de que solo eres un icono de moda generacional, de hormonas, de insolencia adolecente o de excelente estrategia de merchandising; hace mucho que me di cuenta de que solo eres como un Papa, un Mickey Mouse, un Ronald Mcdonals o simplemente una especie de Robín Hood  inventado, salido de un libro de folclore para ingenuos.

Acepto que también fui ferviente admirador tuyo, leí tus libros y escuche todos tus discursos, tenía camisetas con tu cara, logos y tu eterna frase escrita en cada cuaderno, libro y muro que quedaba a mi disposición, te hacia respetar cada vez que hablaban mal de ti y de tu causa, cuando decían que eras el más frio asesino cuando se trataba de dar lecciones a los bobos que no entendían tu lucha, y obvio, a defenderte y tratar de entenderte cuando me querían hacer comprender el hecho de que al igual que tus pares, nunca quisiste soltar el poder.

Pero ahora te entiendo hombre, partiste con un ideal, luchaste, mataste, mataste y lograste llegar donde quisiste, intentaste ser el cambio y no lo fuiste, pero quien lo hace cuando se tiene todo el poder y  se te llena el ego. 

No fuiste el cambio, solo un hombre de verbo en mayuscula y nosotro (unos mas vivos que otros ya que murieron en tu nombre) los que nos lo comimos todo en algun momento de nuestras vidas.

desde_0

Aunque ya no pueda arrepentirme de mis aportes literarios a mis “Ex” (hayan sido buenas, malas, efímeras o perversas), ya que todo lo escrito habla sobre amores jurados y desamores espermicidas, de vicisitudes agridulces y de muertes en vida; si puedo aclarar que a pesar de haber sido sentimientos fugaces o exageraciones que se creyeron reales en su momento, hoy tú te encargaste de hacerlos carecer totalmente de credibilidad y de hacerme entender que fueron solo meros retazos de singulares sentimientos que nunca trascendieron.

Así que ahora solo les queda a esas letras (buenas, malas, efímeras o patéticas) la suerte de que tal vez un día sean recopiladas en un inventario como un aporte más a la literatura humana, o hablando más sinceramente, solo como una prueba fehaciente de que el pasado nos enseña siempre, que nada es lo que parece.

Todo era mas fácil

Me acuerdo cuando era un adolecente mutante (un poco más que como las pintaban a las Tortugas Ninja en los 90’tas) y era un poco más atrayente, sin moral alguna, empezando a adorar el alcohol, las mujeres y a disfrutar ver las peleas absurdas de mis amigos gracias a las hormonas. 

Tengo que reconocer que siempre andaba sin un peso, con los calzones rotos y la mayoría de las medias en estado crítico, así que debía tener siempre cuidado al visitar a mis conquistas, exactamente, a la hora de desprendernos de nuestras investiduras. No me arrepiento de todas las faltas a los 10 mandamientos, las herejías y los excesos logrados a mi temprana edad, de la poligamia, del divorcio temprano con la iglesia y el completo y promiscuo odio por los colegios atendidos por los Maristas.

fue un periodo de búsqueda y perdida, de definiciones y exorcismos; todo era más fácil con Nirvana, los Smashing y la inexistencia del Partido de la U y Facebook.
De aquel joven ya casi no queda nada más que el niño que se mantuvo hasta ahora, el Atari, las nuevos viejos calzones rotos y esas ganas locas de poder derrotar siempre a esa soledad que me acompaño desde siempre.

Efímero sueño sobre nada

Te soñé y eras mucho más hermosa que en esta dimensión, acepto que mi subconsciente te había dejado tan afinada que estabas perfecta, tu sonrisa relucía en todo el bizarro lugar en donde te encontrabas, mientras tus pies que nunca me gustaron, eran ahora tan dulcísimos y jugaban entre ellos al momento mismo en que trabajabas en no sé qué. Es cierto que mientras te miraba (con mis ojos reales completamente cerrados por si acaso) me despertaste en sueños ciertas sensaciones como las del pasado, como esas ganas eufóricas de no quitarte la mirada de encima o de respirar un poco hiperventilado y con un cierto silbido torpe al escuchar tus carcajadas.

Cabe recalcar, que en todo lo que logro recordar de mi sueño tú nunca me viste, aun, aunque haya estado parado frente a ti todo ese tiempo; de pronto porque pude haber sido solo un fantasma de mi mismo o simplemente una pequeña sombra dejada por el viejo gato de nadie que me seguía o  seguía como un perro faldero.

Hace mucho que no escribía nada sobre ti, y aun creo que no lo sigo haciendo todavía, ya que aquel sueño solo fue de un “TU” mejorado, y este escrito, a una sombra de ti que hubiera sido mil veces mejor que tu propia realidad.

A tu salud_

Cabe resaltar que no soy muy viejo, es más, estoy dentro de lo que puede considerarse un hombre joven y relativamente en “buena forma”; pero hace poco he venido notando ciertos cambios que me hacen suspirar por los tiempos en donde las cenas pesadas después de las 12, borracheras interminables o tarros familiares de leche condensada con galletas de chocolate no hacían mella alguna en mi organismo.

Ahora,  he tenido que alejarme totalmente de la lactosa, el café, aunque ayuda a no dormirme en la oficina, lo hace también levantándome unos cuantos centímetros a mi panza y a ver lucecitas donde no las hay, mis largas noches bohemias se han ido recortado hasta donde aguanta mi memoria, ya que de un momento a otro mi disco duro se borra y no se reinicia sino hasta el otro día. Ni que hablar sobre mis “líneas de expresión”, mis rodillas y alguna que otra maña producida o reproducida por la generación espontanea de los años o de los vicios aprendidos de los padres.

Ayer precisamente vi fotos tuyas, de cuando aun no eras abuela y eras madre, de cuando eras más bella, y podías saltar y reprender a tus hijos, de cuando podías besar por horas a Don Carlos y salir a parrandear también hasta que se te borrara el disco duro (o al menos y siendo más cronológicamente acertado contigo, el de tu cinta mecanográfica); y detallándolas, sentí de pronto como si en ese momento sintieras o te sintieras igual que yo al momento de escribir este blog, sintiendo como llegaban los años y tu cuerpo también iba dejando de ser el mismo justamente para pasar al siguiente nivel, a la siguiente etapa o solamente al siguiente estado mental del que solo uno hace o deshace los males del cuerpo.

Hoy pregunte de ti y me dijeron que ya no hablas, que tus piernas se han atrofiado y hay que cargarte y cuidarte como si fueras un bebe de brazos, de que tienes ya solo la piel pegada a los huesos, pero que de alguna forma en las noches retornas para hacerte entender y contestar una de diez preguntas que te hacen. Acepto que no quisiera llegar nunca a la edad que tienes, pero al menos si quisiera alcanzar a dar un poco, de todo lo que diste e hiciste por todos nosotros.

a tu salud Josefina Villota 

Panico_

Poco recuerdo de esos días, pero por lo que me cuentan, sufrí mucho cuando lance a mi corta edad, a mi único perro por haberlo creído  Kripto (el perro de Superboy) y haya muerto instantáneamente en la acera en vez de verlo flotar por los aires como me lo esperaba. De la misma forma y con más atisbos y dolor en mi recuerdo, de cómo me sentí al enterarme de que mi tío: el único niño grande que jugaba con nosotros, ya no estaría más en nuestro patio, así como luego todos los difuntos que lo siguieron y que llegaron a nuestra familia. Es verdad que de ahí en adelante fui perdiendo muchas cosas y personas que dejaron en mi, una serie de cicatrices, vacios y penas que a pesar de su grado asesino, han sido subsanadas y más aun, han sido aceptadas.

Podría decir que ayer, era perfectamente capaz de soportar la quiebra, la pérdida total o parcial de mi poca integridad mental, de poder soportar el ser picado y dado a los animales en vía de extinción para poder salvar al mundo o simplemente por complacer los antojos de unos pocos cerdos insatisfechos. Pero hoy y pocos minutos antes de sentir perderte, mi vida se vio completamente reducida a cero, mi ánimo bajó más allá del subterráneo o la ciudad de los hombres topo y mi poca cordura se alojo lejos de mi dejándome a la deriva y con una prisa de llegar lo más rápidamente hacia ti.

Porque podría perfectamente ser capaz de soportar la ausencia del mundo y todo lo que lo acoge y acogió, de un Dios o mil demonios que existen o que están solo en mi cabeza, pero soportar tu ausencia al menos en vida, sería una completa mentira o ilusa ilusión, al igual que pretender que los perros pueden también aprender volar.

ecos

Hoy no pude encontrar razón alguna para escribir algo pequeñamente coherente sobre el día de la madre, claro, sin tener que verlo solo como un día económicamente estratégico para endeudarnos a todos; por eso solo me quedo viendo cómo va llegando la noche y  la cabeza me va doliendo como antes, como en los tiempos en que robaba más que besos a mis vecinas y me ahorraba horas de clase y rezos en un colegio supuestamente hecho en nombre de Dios.

Y aunque es un domingo repleto de hojas muertas en los suelos vacíos de Santiago y no haya ni una sola letra decente en mi mente o mi monitor;  puedo perfectamente afirmar que es el primer domingo no fúnebre y antidepresivo que paso desde 1983 y en donde gracias a ti, puedo volver a sonreír pese a estar a casi 4000 mil kilómetros del esqueleto de mi madre y de algún leve recuerdo que haya guardado mi persona a minutos de ser parido.

Visita a domicilio

No es nuevo que hace un tiempo las ausencias o los traumas infundados en la infancia resonaban en ese presente, en ese tiempo donde las cosas pasaban en cámara lenta y con insomnios y taquicardias; es cierto que todos los males en mi cabeza me habían invadido de sur a norte y también transversalmente, el miedo a la muerte y a lo desconocido hizo en mi llegar al punto de no diferenciar la realidad, de la mierda de realidad que había creado en mi cerebro, es verdad que mi compulsividad había llegado al límite alcanzando al punto de empezar a creerme de verdad un Jack en la película Mejor Imposible.

No es nuevo que hace un tiempo haya tocado fondo hasta el punto de no poder controlar la ansiedad que me había acompañado de forma mansa tantos años, a dejarme de sentir faraón para acudir como un lacayo a las faldas de un terapeuta, no es fácil (al menos para mí) el reconocer que perdí una batalla en el juego de la vida y que la locura por un momento me haya derrotado dejandome por un momento en la suplencia.

Debo ser honesto y decir que después de tanto tiempo y después de una mejora radical a simple vista (tuya y mía por supuesto), anoche me visito el miedo, no en calidad de locura lo aclaro, pero me hizo por un momento recordar las noches en cuando fui un “yo” desproporcionado, ese que siempre he tratado tal vez de retener para no alborotar al mundo y a la rutina que siempre nos abraza; sin embargo el miedo no llegó por o para eso, simplemente vino para hacerme angustiar y rogar para que ojalá nunca me dejes cuando deje de ser yo por un momento y vuelva a ser el mismo que fui.

El mejor destilado

No sé si es preciso contarlo, pero cada mujer que pasó por mi puerta me fue transformando en el hombre que te besa hoy; cada ilusión y posteriores desgarros, cada prueba y error así como cada aventura y desventura fue tallando de alguna manera la personalidad que se enfrenta en el presente contigo.

Así que solo me queda decirte que no tomes represalias con mis mujeres pasadas, ni por todos los momentos y lugares dejados en los recuerdos, ya que si de algo sirve para tu salud mental, todas sirvieron solo de herramienta para lograr el mejor destilado del hombre que te toco a ti. 

Inundaciones

La lluvia se adentró entre los andenes, entre el pasto y la plazoleta, entre el mendigo y el difunto ratón, entre el explotado y el jefe, así como también en esos lugares que nunca toco antes. Palpó todo tipo de pies desde los que ya no quieren andar, hasta los que detuvo en seco por el nuevo cauce, entre esos maltratados por el camino difícil así como los privilegiados por la gracia o la suerte divina; y es que esta lluvia no solo ha llegado tan precipitadamente para acabar con justos y pecadores, con plantaciones, estructuras y esperanzas, sino también para recordarnos que además de no ser los consentidos de un Dios como muchos piensan, somos también los menos humanos o humanitarios cuando nuestros hermanos nadan en nuestro país y no es por placer.

de lutos vigentes

A veces el mal pasado nos sigue hasta nuestro presente, cagándonos cada instante en donde no debería estar e interfiriendo con prójimos bienvenidos y momentos exquisitos; y es que es cierto que cargamos con cruces o traumas generados por putas o putos que machacaron nuestras entrañas en algún momento,  pero creo irreductiblemente que ante la eterna desgracia patética y esa bohemia auto inducida, prefiero mil veces al orgullo solemne y a la amnesia provocada a palo y coscorrones para olvidar promiscuamente y de una buena vez, a esas sombras del ayer y sus malditos derivados.

A mi hermana y también al resto

tres días para el infinito

Nunca en toda mi vida de ser insomne me había resultado tan placentero no dormir por una causa, ni jamás en mis días de ansioso compulsivo me había resultado tan provocativo ver reducir o fallecer una espera; no logro recordar un solo instante en el que completamente ido en las aceras de Santiago me haya quedado idiota con una leve sonrisa pensando en que ya viene alguien.

Por eso a pocos días de regalarnos todas las sonrisas, de entregarnos todos nuestros huesos así como el de volar por aventuras cada noche o cada día en la misma cama, solo me queda decir, que hoy como pocas veces puedo agradecer a la vida por ser casi siempre injusta y hacerme hoy el hombre más inmerecidamente feliz por recibir esa compañía perfecta que exhalas.


virus_

Cuando los virus me invaden, de alguna forma me siento mas susceptible a lo que pasa a mi alrededor y claro, de alguna forma extraña, tiendo a pensar y sentir males ajenos como propios; hoy por ejemplo, me sentí como director principal del sindicato de peces del pacifico, indignado y con rabia me senté a llorar en una esquina de coral, mientras los hijos de puta se preparaban a arrojarnos 11.5000 toneladas de agua contaminada en las mismas que yo aleteaba rápidamente para jugar con Congrio o a besarme con Barracuda cuando apenas tenía escamas en mis aletas.

Por ese estilo y hasta que me dure este flagelo viral, tendré que atenerme a ser un Chocoano, un Tigre de Bengala, tal vez un Nukak Maku, una mujer islámica sin derechos o un simple enfermo con alma que tiene mucho tiempo para pensar. 

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Don fulano de tal se prepara para tomar el turno nocturno que ha realizado ya por tantos años a cargo de la limpieza del edificio, se despide de su esposa, hijos y nietos después del último pedazo de pan. Solo lleva lo estrictamente necesario para no estorbarle su andar en su vieja pero cuidada bicicleta. Al llegar, se pone el uniforme luego de saludar a los demás y de comentar las últimas noticias sobre el hijo de puta; como siempre hay mandos encontrados pero a la larga se concluye que ellos ya sean de un lado o del otro siempre quedaran en las mismas.

Don fulano toma su escoba y empieza de sur a norte por el piso de arriba como lleva ya 35 años haciéndolo, el, muy bien sabe que ese orden impide que usuarios trasnochados no le entorpezcan su trabajo y a su vez, tararear a viva voz las canciones que siempre se le vienen a la mente. Son ya las 11 y 39 de la noche, por un momento casi olvida su infaltable programa de radio, ese que lo mantiene al tanto a él como a todos los del turno nocturno de los capítulos inauditos que están pasando por estos días en el mundo. Sirve té para todos mientras empiezan a menear la cabeza de  un lado a otro lamentando la muerte que llega desde Japón, comentando luego abiertamente de hasta donde ha llegado el hombre y de las repercusiones que la tierra cobra a veces hasta a los que no tienen la culpa.

Lo que ellos no saben por supuesto, es que mientras suspiran y sueltan una que otra lagrima disimulada; por vicisitudes o ironías de la vida, por soluciones radicales de oriente u occidente, o a decir verdad, simplemente por errores estúpidos de su querido y no tan querido hijo de puta, están a punto de ser besados por uno de los 40 misiles Tomahawk lanzados por la coalición; se encuentran brindando si tan siquiera saber que dichoso disparo esta ya a 3 metros de su única humanidad empeñada y de saber por supuesto, que aquel té ya tibio tras la buena charla es el ultimo de sus rutinarias vidas injustamente a punto de ser arrebatadas y sin siquiera saber, que se están convirtiendo en partes colaterales de una guerra de egos e intereses que comienza desde ya con su muerte.

tsunami

La vida es tan volátil como una promesa susurrada al oído, como la idea del sueño que tuviste el día anterior apenas te despiertas, como la esperanza misma puesta en el futuro de tu país, como la seguridad de estar en un parpadeo sobre una bicicleta para visitar al amor encontrado y al segundo ser devorado por las fauces de una ola de 3 metros con anexos constructivos.

tres veces uno

Este vacío en mi panza como si riñones, hígado y anexos hubieran dejado su puesto de trabajo, puede ser por dos simples razones. La primera, por el nuevo virus que mire en el noticiero de la tarde y que pude haber adquirido gracias a mi hipocondría ganada día a día con el sudor de la mente; o la segunda en cambio y más seguramente con más atisbo de veracidad, por la llegada total y definitiva de tu vida a mi vida, por la renuncia total e irreversible a esta desgraciada soledad encarnada en nosotros y con más razón tal vez, a que en este tercer round que nos da el destino será nuestra vencida.

Es por eso que me pongo mis mejores galas desde ya, específicamente la primera opción de las 8 posibles que había escogido y re escogido, estoy perfumado con mi loción más fina y el peinado de niño bueno que siempre traté de ser. Estoy parado como todo fin de jornada frente a tu ausencia con mi mejor cara, son las 8 de la noche con 51 minutos de un 24 de febrero, esperando ansiosamente como siempre a que pasen los días como suspiros y que tomes por fin y de una buena vez ese vuelo  y por supuesto su relevo. 

Camino

Lamentablemente vemos como nos vamos haciendo viejos en medio del canal que no tiene retorno, con la cabeza medio estática solo movible para alcanzar a ver de reojo lo que dejamos atrás...con la boca apenas flexible para suspirar por lo quedado, con la mente para soñar lo que hubiera sido y con la leve impresión de que toda esa ausencia, sirvió para al menos haber aprendido algo.

Aun

De alguna forma rara, encontré una manera de quererte aun a costa de mi terquedad hermética; de pronto se me salió de las manos el verte solo como encuentro bienvenido para empezar a necesitarte, fue de una manera gradual en cómo te me fuiste metiendo entre mis poros, invadiendo cada célula con tu nombre hasta el punto de no poder vivir sin oler tus pechos en la mañana.

Es verdad que la soledad se nos fue de una forma instantánea, dejándonos a nuestra suerte que es mucha, al igual que las horas en la cama y los desayunos a la francesa; el amor llego después, paulatino, capitulado, gradual conforme pasaba el tiempo
Y aun no se ha ido…

Descubrimiento_

Para sentirme por primera vez solo, fue realmente necesario  llegar a conocerte a mis 27 años de edad, darme cuenta de las pocas cosas que realmente llegue a sentir por zutanas pasadas y sacarte cada día de alguna forma de ese viejo lugar de los recuerdos, sin esperanza alguna de que aparezcas como en un truco de magia.


Para sentirme verdaderamente vació, fue solo darme cuenta de como esta de perdida mi vista tratando de encontrarte por todo Santiago, sentándome a veces  al borde de cualquier banca o anden que me de su espacio para recostarme, quedándome intranquilo pero optimista por si acaso,  a esperar como siempre a que llegue mucho mas que tu nombre en un suspiro.

Guerra perdida_

Nunca dejó que fueran lo que nunca fueron, lo que nunca pudieron ser; aunque hasta el final y de alguna manera, quiso mantener la ilusión del nunca acabar, hasta el punto de hacerse el ciego o el loco cuando empezó a palpar el epilogo con las yemas de sus dedos.

Se dio cuenta de lo difícil de hacerse el clarividente justo en el momento en que no se sabe si retroceder por un presente indoloro o jugársela por un incierto futuro… qué más da se dijo agotado, mientras se recostó por primera vez en ese parque por el cual solo pasaba de afán, pensando seriamente en adoptar de una buena vez por la partenogénesis asexual, una nueva semana cargada ahora si de ejercicio y por una buena y larga temporada lejos del sexo, el amor y sus derivados.