A veces el mal pasado nos sigue hasta nuestro presente, cagándonos cada instante en donde no debería estar e interfiriendo con prójimos bienvenidos y momentos exquisitos; y es que es cierto que cargamos con cruces o traumas generados por putas o putos que machacaron nuestras entrañas en algún momento, pero creo irreductiblemente que ante la eterna desgracia patética y esa bohemia auto inducida, prefiero mil veces al orgullo solemne y a la amnesia provocada a palo y coscorrones para olvidar promiscuamente y de una buena vez, a esas sombras del ayer y sus malditos derivados.
A mi hermana y también al resto
1 comentario:
La sangre con letra entra... nice words, primo...
Publicar un comentario