sobre las confiadas y otros cuentos


La seguridad que imparto, parece que es tan fuerte como la economía de Grecia, como la credibilidad de mi selección o las palabras de una tal Barack; mis acciones y actitudes demuestran lo que representa en la vida real un billete de Monopolio, un salario mínimo legal o un billón de Sucres Ecuatorianos.

Lo digo porque cada vez que maximizas algo mínimo o ves alguna alucinación que nadie ve; todo mi progreso se ve reducido a cero, transformándose de pronto en una nueva película con un guion bajo tu pluma de furia, en donde yo, claro, soy una especie de maquiavélico bipolar que puede hablar en doble léxico en las redes sociales sin ningún tipo de pudor y hasta dónde puedo amar seguramente (en tu cabeza) a tres bandas.

Estimados, nunca crean cuando una mujer dice que no es celosa, la verdad, esa afirmación es tan cierta como el fin del mundo en el 2012, la recuperación de la bolsa internacional a corto plazo y la salvación del planeta reciclando bolsitas o poniendo de moda el estreñimiento.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Encantador

Mara dijo...

Yo soy de las que afirma "No ser celosa" y creo que lo que queremos decir realmente es que no nos descontrolamos ante cualquier nimiedad, pero cuando "toca", toca.

martín dijo...

muy bueno!!

MLA dijo...

Estoy de acuerdo con Mara, cuando toca... toca

María Angélica Teherán dijo...

Pues....Yo no solo afirmo, sino que con cada uno de mis actos realmente confirmo que no soy celosa.... No creo que "cuando toca, toca"...No, creo que más bien como dice mi mamá: "La gente cree que la otra gente es marica" (y por marica, quiere decir boba, pendeja, etc.)... Ahí es cuando uno saca las uñas.... No hay cosa que ofenda más que sentir que dudan de la inteligencia y perspicacia de una mujer...