Cuando alguien muere te recuerda que no eres más que un suspiro o simple pestañeo en toda esta gran obra de teatro que llaman vida; yo por lo menos aun no se cual es mi papel y en qué momento entraré o saldré de escena; por lo pronto me acostumbro a disfrutar hasta de este aire con excesos de CO2, dormir plácidamente con el cantar de los buses que rebuznan por mi ventana y a tratar de ignorar esa loca locura que a veces se me asoma y me ínsita a claudicar.
Hoy me han dicho que va a llover y que debido a las protestas populares que andan por estos días no habrá servicio de buses nocturnos; así que es posible que gracias al invierno nos frotemos más de lo habitual y terminemos haciendo el amor como un par de desesperados sin cariño, luego antes de dormir placenteramente por primera vez en Santiago, podríamos sentarnos a pensar por un momento en que tal vez no sea necesario esperar por el papel principal para ser felices y nos regalemos al final, más que una sonrisa antes del beso de buenas noches.