Honoris causa

La verdad que no se cómo sobreviviste a la dura vida del campo, podría ser porque heredaste de mas ese espíritu que te dejo la vieja Isabel; por eso debe ser que seas la mezcla irónica de dureza  y nobleza, de existir encorazado mientras dices sin palabras cuanto quieres o que simplemente puedas vivir desprendido del mundo con tal de que los tuyos se encuentren bien.

Porque fuiste, eres y seguirás siendo padre y madre, porque siempre serás mi orgullo y mi ejemplo, porque un día como hoy llegaste al mundo para demostrar y enseñarme que se puede todo, porque hoy te celebro a la distancia y te digo como luego te enseñe a hacerlo, que te quiero con el alma mi querido viejo.

1 comentario:

Mara dijo...

Lindo, mucho :)