Todo era mas fácil

Me acuerdo cuando era un adolecente mutante (un poco más que como las pintaban a las Tortugas Ninja en los 90’tas) y era un poco más atrayente, sin moral alguna, empezando a adorar el alcohol, las mujeres y a disfrutar ver las peleas absurdas de mis amigos gracias a las hormonas. 

Tengo que reconocer que siempre andaba sin un peso, con los calzones rotos y la mayoría de las medias en estado crítico, así que debía tener siempre cuidado al visitar a mis conquistas, exactamente, a la hora de desprendernos de nuestras investiduras. No me arrepiento de todas las faltas a los 10 mandamientos, las herejías y los excesos logrados a mi temprana edad, de la poligamia, del divorcio temprano con la iglesia y el completo y promiscuo odio por los colegios atendidos por los Maristas.

fue un periodo de búsqueda y perdida, de definiciones y exorcismos; todo era más fácil con Nirvana, los Smashing y la inexistencia del Partido de la U y Facebook.
De aquel joven ya casi no queda nada más que el niño que se mantuvo hasta ahora, el Atari, las nuevos viejos calzones rotos y esas ganas locas de poder derrotar siempre a esa soledad que me acompaño desde siempre.

2 comentarios:

María Angélica Teherán dijo...

¿Pa' qué vencerla? Únete a ella y quizás al aprender a disfrutarla encuentres mas diversión.

Anónimo dijo...

hay dos tipos de soledad, creo que el escritor re refiere a la soledad insoportable