De pronto, escucho una algarabía
al entrar, reconozco que había sido la primera vez que miraba tantos ojos apuntándome,
tanto escándalo, tanta emoción y sonrisas en las caras que me recibían con aplausos
y trompetas. Debo reconocer que los nervios se me habían subido al lomo, pero
que mal se puede esperar con tal recibimiento. No puedo negar la exaltación de
mi cuerpo, la adrenalina que hace que recorra todo el lugar a un paso
acelerado, aunque para serles sinceros, todavía no logro entender la triste
mirada de mis amigos al despedirme, si esto es algo que comienzo a disfrutar
hasta las entrañas.
El sol comienza a picar en mi
piel, creo que es hora de dejar el lugar, sin embargo comienza un hombre a
exaltarme, a seguirme, a estudiarme meticulosamente mientras intenta
apuñalarme; no logro entender la acción del fulano, ya que nunca en mi joven
vida lo había mirado, pero este jumento carece de entendimiento o razón y solo
busca mi torso para perforarlo. Me desangro a causa de las heridas que ahora
cuelgan en mi espalda, lo que había sido en primera instancia excitación y entusiasmo,
ahora se ha convertido en ira, en una guerra que he logrado entender y que solo
dejará a uno en pie en esto que ridículamente llamamos vida.
Por primera vez conozco a mi sangre
que esta regada por todo el lugar, sé que no ha sido una pelea justa, más
cuando un par de caballos insensibles se han unido a este combate que no pedí. Ridículamente
la gente que observa, no ha cambiado su fachada de sonrisas a pesar de la
barbarie, creo que ellos siempre han estado al tanto de lo que vine a hacer aquí.
Los minutos se hacen horas, tan solo tengo energía para estar de pie o tan solo
para regalarle al hombre que me apunta con su espada una ultima cornada, voy
con todo mi ser hacia el idiota que alardea de todos sus ataques certeros con un "ole", creo
que he visto su punto ciego, voy a matar o a morir.
1 comentario:
Buenísimo c:
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