hasta un pronto bienaventurado


Gracias por devolverme la sensación de niñez, de hacerme sentir subordinado frente a tu presencia corta; por haberme dado momentos que pensé que no llegarían nunca y por probar lo que es verdaderamente tenerte y poderte perder simultáneamente.

Hace mucho que no lloraba como un hidrante liberado, como un crio que de verdad le dolía la ausencia aun estando el otro a muchas horas de partir.

Y es que espero como todos los dejados, volver a verte pronto aunque nuestras bocas callen lo que nuestros corazones sienten.

Y es que espero como todos los dejados a la deriva en estas tierras australes, volver a encontrarnos luego, tomarnos un café después de  abrazarnos y noches de rones, dándole una lección a los incrédulos y  a la muerte una  excusa mas para hacer una pausa y dejarnos la vida a nuestro antojo.

Gracias eternas 

1 comentario:

Mara dijo...

Me alegra mucho que hayas podido tener esos días tan perfectos a su lado ;)