Hoy… más bien desde hace algún tiempo, ando cansado de muchas cosas, por ejemplo de todas las injusticias clichés, de las personas que uno cree que son peores que uno y trata de corregirlas, de las que se pasaron por alto a la hora de saludarles o regalarles un escupitajo, de las situaciones incomodas, de las aglomeraciones en los elevadores así como de los silencios absurdos que generan ambas situaciones.
Ando cansado de las cosas visibles y obvias como de igual manera de las que nos esconden y hay que deducirlas con malicia, de pisar siempre las colillas prendidas que alguien deja en las aceras sin compasión por mi compulsividad y de que a veces o muchas veces los amigos solo sirvan de nombre o contabilidad para decir que uno no está solo para jugar un partido de fútbol.
Puede ser que esta fatiga solo sea transitoria y que no sea por el apuro del tiempo o del afán de la vejez; por mi parte espero sentarme por fin en un lugar tranquilo después del laburo y esperar a nada más que lo inesperado llegue, dejar el cansancio en mis bolsillos y hacer tiempo para que todo siga igual o mejor que el ayer.