a un minuto de renunciar


Si dejo de escribir el mundo no se va a acabar, los pocos que me leen encontraran otra actividad más o menos lúdica por hacer y tal vez mi colon podría soportar la acumulación de sentimientos indigestos por lo menos dos años antes de exteriorizarlos en un cáncer. Tal vez encuentre otra forma de (re)enamorarte, de pronto aprendiendo la danza de cortejo del pájaro azul que salió en Natgeo, cocinándote esas alitas “a las no se qué” que tanto te gustan o tan solo recordando tender la cama o lavando los platos de vez en cuando.

Si dejo de divagar puede que a la muerte la tenga más de cerca, dejando de tener excusas para no llevarme prematuramente y mi ansiedad tal vez podría nuevamente acomodarse en mi hombro, mandando a la mierda toda la plata que gaste de más para disiparla; pero no nos digamos mentiras, la vida seguiría siendo la misma, usted tanto como yo seguiremos jodidos y radiantes en este mundo que gira y muere, gastando el tiempo que no tenemos en etiquetar amigos que nunca vemos en facebook y la plata que no tenemos en cosas que no necesitamos; seguiremos siendo los mismos no cabe duda, solo que yo más que usted, me sentiré un poco mas castrado cuando en vez de contarle lo que siento, me ponga a leer lo que otro “Huebon” peor que yo me quiera decir.

2 comentarios:

Mara dijo...

A mi me harían falta las divagaciones de estos lares.

(Eyyy me gusta la nueva foto de perfil ;) )

fredo dijo...

Pues claro que nunca dije que me daria un paro respiratorio o que me empezaria la esquizofrenia si no es cribes, pero lo mismo ( como dice Mara) me harian falta las divagaciones.