de miedos e hipocondría barata


No soy libre de miedos, y es que ellos me atacan cada dos horas y veinticinco minutos como zancudos hambrientos del Congo sobre mis miembros repletos de sangre.  Es verdad que hace algunas semanas no he podido dormir y han vuelto pensamientos funerarios sobre mi destino, mi mísero legado o alguna que otra mundanidad dejada a medias.

Debo confesar que tengo miedo a quedarme solo o morirme de primero, tengo miedo al hanta, a que por fin sucumba el mundo a la ideología barata de la Iglesia Universal del Reino de Dios o que simplemente mi poca locura se desboque y me pierda del todo en el laberinto infinito de la esquizofrenia.

Hoy se viene una nueva noche que ya no soporta  más un incremento de ojeras, de pronto puede ser que me entre el pánico por un nuevo tipo de cáncer adquirido o de que me vuelva inmune al prozac salvavidas; a que de pronto legalicen la pedofilia católica, la sacada de mocos en los semáforos y a que mis manos pierdan el tacto de sentirte cuando tus ojos dejen de verme como todas las mañanas y me cambies por caulquier cuerdo equilibrado.

Iglesia Inc.


Vende un producto que no funciona y véndeselo a las masas ciegas que creen todo para salirse por un momento de su miseria urbana, estáfales diciendo que sirve para curar desde hemorroides hasta la caída del cabello; muéstrales algunos resultados con tus amigo sanos y con cabellera prominente, gasta tus ahorros y préstamos en infraestructura para crear un producto creíble y propaganda barata que llegue a los más pobres y necesitados en las radios locales, ten en cuenta que ese resultado no lo lograras en dos días así que necesitaras perseverancia y trabajar mucho para divulgar el efecto placebo en los idiotas que se endeudaran por conseguir  tu producto.

Crear empresa para volverte millonario es un trabajo arduo y saca mierda, claro que si eres ansioso y no tienes capital de inversión, quieres más ganancias en menos tiempo y claro, con mejores resultados a costa de la ignorancia de terceros; pon tu garaje, unas cuantas sillas rimax y afina el don de la palabra: vuélvete el mejor Pastor Evangélico. 

el Domingo, los difuntos y el café levantamuertos


Mientras la procrastinación de lunes me va consumiendo de la misma forma en que yo devoro las galletas que supuse eran light, me doy cuenta que la “Señora” Houston fue encontrada muerta en la bañera de un hotel en California, en ese preciso momento soy bombardeado en Facebook por grandes muestras de dolor, frases de aliento a la nada, y videos del único tema que gracias a ella y a una película se hizo famoso en estas tierras sudacas.
Ayer fue precisamente domingo y no la culpo, quien no ha sentido morirse un domingo solitario; días tan faltos de optimismo y tan llenos de silencio agrio. Hoy es lunes (sin gracias a Dios) y  como siempre este día también será funerario, de entierro; caracterizado por la acumulación de sueños no recuperados y de ojeras posfechadas, así tal cual y verídico como los homenajes siempre serán hipócritas y tardíos.
Sé que mañana millones se olvidaran de la muerta y pondrán en sus muros mas ridículos comentarios sobre el enfermo de turno o la campaña de moda, Yo solo me preocupare de comprar otra marca de galletas y decir en voz “de aire y hueso” que viva la cafeína colombiana mata letargos y los besos en vida y en primera persona

a veces los atajos resultan

Anoche me visitaron nuevamente mis demonios y por supuesto el horror me sorprendió con un beso en la boca, las palabras de Buda se fueron a la mierda tan fácilmente mientras trataba de creerme como siempre un tipo cuerdo en busca de la sabiduría o simplemente una mente en blanco que buscaba solamente el buen sueño bajo las estrellas.

Hoy no soy más que un ente, un zombie o un eco sentado tratando de cumplir con un salario pactado para poder pagar mis cuentas, nada más que una huella de mar que se va perdiendo mientras el agua regresa, algo así como un mármol sin venas o un chocolate sin relleno olvidado en un cajón que nadie abre ya.

Hoy (y por cierto vivo por si acaso) amanecí como un pedazo de fantasma o de caca o como quieran llamarme, moviéndome con la sensación de andar en cámara lenta, aletargado y sin ninguna gracia cualquiera; solo con la confianza en el poco sentido de raciocinio dejado por la batalla bioquímica en mi cerebro y con la certeza de que el maldito auto control esta totalmente sobrestimado por estos días y que en cambio el clonazepan, siempre sera mi mejor amigo hoy, mañana y siempre para encontrar la tan anhelada iluminación.