sobre llegadas (d)es(es)peradas


No sé en qué tanto gastaremos el tiempo que la vida nos está regalando nuevamente, si las palabras saldrán forzadas, serenas o simplemente un trago bastará para que pasen los días más rápido sin tanta preocupación mutua. 

La verdad me asusta el hecho de que llegues nuevamente y de forma tan anunciada, tan realista y prematura como un sujeto con cáncer debe esperar a la muerte, tan ansiolíticamente como un niño espera el regreso del circo después de la temporada de lluvias.

Sé que por fin empezaremos a conocernos después de 28 años de no hacerlo, que empezaremos a ser lo que nunca fuimos por estas calles que he ido engalanando para tu arribo,  haciendo nuevos recuerdos que tal vez serán los mejores de nuestra memoria, tal vez por fin empezando a aprovecharnos, sacándonos partido mutuamente, mientras nos dure este pequeño atisbo de existencia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nunca es tarde....