Efímero sueño sobre nada

Te soñé y eras mucho más hermosa que en esta dimensión, acepto que mi subconsciente te había dejado tan afinada que estabas perfecta, tu sonrisa relucía en todo el bizarro lugar en donde te encontrabas, mientras tus pies que nunca me gustaron, eran ahora tan dulcísimos y jugaban entre ellos al momento mismo en que trabajabas en no sé qué. Es cierto que mientras te miraba (con mis ojos reales completamente cerrados por si acaso) me despertaste en sueños ciertas sensaciones como las del pasado, como esas ganas eufóricas de no quitarte la mirada de encima o de respirar un poco hiperventilado y con un cierto silbido torpe al escuchar tus carcajadas.

Cabe recalcar, que en todo lo que logro recordar de mi sueño tú nunca me viste, aun, aunque haya estado parado frente a ti todo ese tiempo; de pronto porque pude haber sido solo un fantasma de mi mismo o simplemente una pequeña sombra dejada por el viejo gato de nadie que me seguía o  seguía como un perro faldero.

Hace mucho que no escribía nada sobre ti, y aun creo que no lo sigo haciendo todavía, ya que aquel sueño solo fue de un “TU” mejorado, y este escrito, a una sombra de ti que hubiera sido mil veces mejor que tu propia realidad.

3 comentarios:

María Angélica Teherán dijo...

Qué cosas!!! Pero así es... En algunos casos, la persona soñada es mejor que la conocida y en otros, eso puede llevar a los matrimonios o relaciones al fracaso...

Anónimo dijo...

sueño o deseo

Mara dijo...

Esa maldita costumbre de construir "versiones mejoradas de" resulta aún más frecuente con el paso del tiempo.