Aunque ya no pueda arrepentirme de mis aportes literarios a mis “Ex” (hayan sido buenas, malas, efímeras o perversas), ya que todo lo escrito habla sobre amores jurados y desamores espermicidas, de vicisitudes agridulces y de muertes en vida; si puedo aclarar que a pesar de haber sido sentimientos fugaces o exageraciones que se creyeron reales en su momento, hoy tú te encargaste de hacerlos carecer totalmente de credibilidad y de hacerme entender que fueron solo meros retazos de singulares sentimientos que nunca trascendieron.
Así que ahora solo les queda a esas letras (buenas, malas, efímeras o patéticas) la suerte de que tal vez un día sean recopiladas en un inventario como un aporte más a la literatura humana, o hablando más sinceramente, solo como una prueba fehaciente de que el pasado nos enseña siempre, que nada es lo que parece.
Así que ahora solo les queda a esas letras (buenas, malas, efímeras o patéticas) la suerte de que tal vez un día sean recopiladas en un inventario como un aporte más a la literatura humana, o hablando más sinceramente, solo como una prueba fehaciente de que el pasado nos enseña siempre, que nada es lo que parece.