Sobre desamores y otras mierdas

Cuando el buen o mal amor lo ha abandonado e ineludiblemente usted es de los que automáticamente jura y perjura que está mucho mejor así que acompañado y se enmarca en una ridícula y mal hecha sonrisa que a duras penas se dibuja en su rostro; tenga cuidado.
Si usted está en el estado de que “toda micro le sirve” (frase chilena para describir que se puede coger a todo ser vivo (unicelular o pluricelular) que se le atraviese por desamor), no se queje si amanece a lado de minotauros, medusas, momias o alguno que otro muerto viviente que solo sirvió para hacerlo sentir más miserable; deseando al final, una de esas camas inexistentes que teletransportan al exilio al compañero de al lado o a su propio arrepentimiento que se le desborda por los cachetes.
Por eso, ya sea que la otra persona, usted o los dos sean los difuntos del cuento, es preciso tomarse un tiempo de respiro, donde usted vista realmente el disfraz de luto así le duela y le entalle; ya que siempre el amor perdido se olvida con el correr del tiempo, pero también, con lagrimas derramadas con carácter y exfoliando los verdaderos sentimientos sin creerse el Omnipotente.

De desamores e indiferencias omnipotentes

No puedo negar que intenté hasta el último momento conquistarte, pero siempre y como siempre me quede con tu indiferencia, con esa forma de silencio que de alguna forma me hacia esperar más de ti y que siempre me hacia terminar solo conmigo, viendo a las calles vacías sin respuestas y enmarañadas de sombras y de nada.
Podría jurar que traté hasta el último día de comprender tu silencio, muchas veces me quede esperándote a las afueras del paradero con la lluvia hasta el cogote, en el restaurante con la mesa servida, arrodillado esperando a que me ilumines la mirada, pero como siempre mandaste tu vacio inmortal  como respuesta, tu simple y universal respuesta de un corto eco sin voz ni hecho que nunca dijo nada.
Es por eso que hoy y desde el momento en que te dije adiós, es que vivo mas tranquilo y sin ilusiones baldías, buscando como siempre en otras partes lo que nunca recibí de ti. Tal vez lo encuentre por ahí entre la calle 8va con 69 o simplemente, me de cuenta que igual que tu "Nazareno" todos los amores Divinos son totalmente mal pagados. 

sobre extraterrestres desagradecidos

Sentirse con la mirada siempre a 190 grados, con el esqueleto  y el alma comprimidos en WinZip, como si fueras el único que percibió el panorama y se ha dado cuenta de que en esta obra de teatro siempre terminarás con el papel secundario, con lo menos en tu bolsillo y con un amor subestimado que podría abandonarte por el mejor postor.
Que te sientan como el único absurdo que no comprende lo que tiene a lado, como un autista que evade la buena realidad que lo ampara, como ameba sin raciocinio, como veleta partida, como pequeño ratoncillo que se asusta y corre por todo, todo en el mismo instante y paralelamente mientras te sientes como el culo de un mendigo y te sienten como un idiota relleno de ingratitud.
Es normal andar con esa sensación extraña por las calles, como con la persepcion de andar siempre con la bragueta abierta u olvidando todos los días las llaves del departamento; es normal tener un día de mierda donde te sientes la peor calaña mientras la gente aun sabiendo y pasando por lo mismo en ciertos días, en este en particular, te vea y te crea solo un puto extraterrestre desagradecido.

el ciclo tragicómico

Si a usted lo abandonaron a su suerte y la soledad ya le esta sabiendo a mierda o a platos exóticos orientales, no se preocupe, que de alguna manera usted se ha liberado pronta o tardíamente de sobrantes que pudieron creerse indispensables.
Es verdad que el primer golpe verbal de despido duele más que uno físico en las gónadas y que por eso perfectamente podría terminase la producción anual de ron en un día escuchando un funerario tango, pero como dicen viejos sabios o simples ex cagados como usted, todo pasa con el tiempo o simplemente con otra razón para que el corazón siga latiendo.
Tenga animo mi querido lector, siga viviendo así la vida la tenga resumida a simple bocanadas de aire y a miradas cargadas de envidia al par de hijos de puta que se besan sin parar en los paraderos; tenga la seguridad (y en esto se lo digo por experiencia) que puede cruzar sin previo aviso el amor de su vida por la esquina y puedan empezar si usted no es timido, una nueva historia de amor hasta que tengan que usar pañales para la incontinencia o simplemente, hasta que usted mande a esa persona a papelera de reciclaje y se den cuenta de que usted fue una simple farsa que creyeron imprescindible.

10.602 días

He llegado donde estoy con algunos kilos de más, con el hígado un poco sobre exigido y uno que otro trauma sin reparar. Tal vez aun tenga vestigios de loca locura, de esa que no es para nada agraciada y no sirve como la buena para escribir grandes cosas, aun temo enfrentar los conflictos en primera persona y ver algunas escenas incomodas en la televisión que me puedan producir espasmos gástricos innecesarios.
No obstante, en este momento a 10.602 días de estar en las calles del mundo, he aprendido a moverme bien y evadir con gracia a mujeres felinas y peligrosas, a desconfiar del muy bueno y hasta de saber que café es mejor simplemente con mi olfato. También he aprendido a desligarme de todo tipo de religión que lleve a la intolerancia, a descifrar los secretos de un buen mojito, el amor por la cocina y a tener la disposición entera de mandar mi profesión a la mierda para dedicar mi vida 24/7 a crear historias salidas de mis entrañas.
En realidad no sé hasta cuando mis falanges seguirán danzando al ritmo de lo que siento, ni hasta que punto mi cordura se lleve bien con mi locura para no terminar recluido en un centro psiquiátrico, pero lo único real que se y te aseguro, es que mientras pueda: día, noche, bisiesto o siniestro, seguiré escribiendo para ti.

invasiones con derechos de admisión

Te espero siempre con los ojos cerrados, con la fe creciente de que llegues a mi cuerpo y empiece el alboroto; no obstante, el miedo se me mete entre los tuétanos cuando empiezo a sentirte y tu tan siquiera has cruzado la puerta, cuando se perfectamente que ya estás aquí, antes de que hubieses llegado.
De pronto tu cuerpo me sorprende con esa sonrisa que alumbra los rincones más fúnebres y hasta a una ciudad como Santiago en un domingo en la tarde; y es entonces cuando me dejo llevar por tu voz como un navío sin faro, como simple mundano ignorante a la hora de firmar un crédito de consumo, como un zutano a segundos de ser invadido por el vudú para ser convertido en un zombie… y me encanta.

de miedos e hipocondría barata


No soy libre de miedos, y es que ellos me atacan cada dos horas y veinticinco minutos como zancudos hambrientos del Congo sobre mis miembros repletos de sangre.  Es verdad que hace algunas semanas no he podido dormir y han vuelto pensamientos funerarios sobre mi destino, mi mísero legado o alguna que otra mundanidad dejada a medias.

Debo confesar que tengo miedo a quedarme solo o morirme de primero, tengo miedo al hanta, a que por fin sucumba el mundo a la ideología barata de la Iglesia Universal del Reino de Dios o que simplemente mi poca locura se desboque y me pierda del todo en el laberinto infinito de la esquizofrenia.

Hoy se viene una nueva noche que ya no soporta  más un incremento de ojeras, de pronto puede ser que me entre el pánico por un nuevo tipo de cáncer adquirido o de que me vuelva inmune al prozac salvavidas; a que de pronto legalicen la pedofilia católica, la sacada de mocos en los semáforos y a que mis manos pierdan el tacto de sentirte cuando tus ojos dejen de verme como todas las mañanas y me cambies por caulquier cuerdo equilibrado.

Iglesia Inc.


Vende un producto que no funciona y véndeselo a las masas ciegas que creen todo para salirse por un momento de su miseria urbana, estáfales diciendo que sirve para curar desde hemorroides hasta la caída del cabello; muéstrales algunos resultados con tus amigo sanos y con cabellera prominente, gasta tus ahorros y préstamos en infraestructura para crear un producto creíble y propaganda barata que llegue a los más pobres y necesitados en las radios locales, ten en cuenta que ese resultado no lo lograras en dos días así que necesitaras perseverancia y trabajar mucho para divulgar el efecto placebo en los idiotas que se endeudaran por conseguir  tu producto.

Crear empresa para volverte millonario es un trabajo arduo y saca mierda, claro que si eres ansioso y no tienes capital de inversión, quieres más ganancias en menos tiempo y claro, con mejores resultados a costa de la ignorancia de terceros; pon tu garaje, unas cuantas sillas rimax y afina el don de la palabra: vuélvete el mejor Pastor Evangélico. 

el Domingo, los difuntos y el café levantamuertos


Mientras la procrastinación de lunes me va consumiendo de la misma forma en que yo devoro las galletas que supuse eran light, me doy cuenta que la “Señora” Houston fue encontrada muerta en la bañera de un hotel en California, en ese preciso momento soy bombardeado en Facebook por grandes muestras de dolor, frases de aliento a la nada, y videos del único tema que gracias a ella y a una película se hizo famoso en estas tierras sudacas.
Ayer fue precisamente domingo y no la culpo, quien no ha sentido morirse un domingo solitario; días tan faltos de optimismo y tan llenos de silencio agrio. Hoy es lunes (sin gracias a Dios) y  como siempre este día también será funerario, de entierro; caracterizado por la acumulación de sueños no recuperados y de ojeras posfechadas, así tal cual y verídico como los homenajes siempre serán hipócritas y tardíos.
Sé que mañana millones se olvidaran de la muerta y pondrán en sus muros mas ridículos comentarios sobre el enfermo de turno o la campaña de moda, Yo solo me preocupare de comprar otra marca de galletas y decir en voz “de aire y hueso” que viva la cafeína colombiana mata letargos y los besos en vida y en primera persona

a veces los atajos resultan

Anoche me visitaron nuevamente mis demonios y por supuesto el horror me sorprendió con un beso en la boca, las palabras de Buda se fueron a la mierda tan fácilmente mientras trataba de creerme como siempre un tipo cuerdo en busca de la sabiduría o simplemente una mente en blanco que buscaba solamente el buen sueño bajo las estrellas.

Hoy no soy más que un ente, un zombie o un eco sentado tratando de cumplir con un salario pactado para poder pagar mis cuentas, nada más que una huella de mar que se va perdiendo mientras el agua regresa, algo así como un mármol sin venas o un chocolate sin relleno olvidado en un cajón que nadie abre ya.

Hoy (y por cierto vivo por si acaso) amanecí como un pedazo de fantasma o de caca o como quieran llamarme, moviéndome con la sensación de andar en cámara lenta, aletargado y sin ninguna gracia cualquiera; solo con la confianza en el poco sentido de raciocinio dejado por la batalla bioquímica en mi cerebro y con la certeza de que el maldito auto control esta totalmente sobrestimado por estos días y que en cambio el clonazepan, siempre sera mi mejor amigo hoy, mañana y siempre para encontrar la tan anhelada iluminación.