Desata la furia guardada y evítate una ulcera,
sacúdete de las energías del enfadado de enfrente,
rasúrate de los designios de un Dios que puede no quererte,
escápate y escóndete debajo de las veredas con tal de
sonreír.
Si no te queda tiempo por laburo o cuestiones mas
importantes,
déjame la vida, si, tu vida como en custodia,
yo me encargaré hasta de tener vigilancia al pasar en luz verde,
me encargaré de cuidarla y barnizarla cada día como lo que más
quiero que sea,
esa cosa intangible que toda la humanidad sueña y necesita
por estos tiempos,
eso que los filósofos llamaron algún día, su propia alma.
Por eso pasa el resto de tu vida o de la mía, a mi lado,
encontrémonos día a día viéndonos morir viviendo,
démonos besos que sepan cada vez distinto hasta que nos separe
la muerte
y nos encontremos luego en el mas allá, para callar a los
inmortales.