Horas extra

Nos comprometemos a morir antes por monedas, por billetes que pueden mejorar algo del mal tiempo, el estrés y la mierda que tienes que comer para obtenerlos. Yo busqué tener cada vez más papeles de esos con próceres impresos, así tenga que comer más mierda cada día; que importa, si al fin puedo regresar a mi linda casa en mi Audi R8 y vivir el par de horas que le restan al día para disfrutar.


Que importa que el trabajo se lleve mi vida, si me gusta vivir y morir en el; lastima que mi padre no haya vivido para ver lo que soy ahora, lo que tengo, lo que he logrado 100 veces por sobre él. Que lastima que Roció no lo haya entendido, ni ella, ni María, ni Eugenia, ni siquiera la linda de Mariana que era la única que lograba desconectarme de mi jornada y hacerme perder algo de dinero.

1 comentario:

Anónimo dijo...

excelente retrato de mucha gente que nace para no vivir.